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miércoles, 4 de enero de 2012

Superviviendo




Hoy he encontrado un blog fantástico.  Se llama Superviviendo, lo escribe Lourdes, una enfermera de unidad de Oncología y se presenta así:

Llevo trabajando más de 3 años y medio poniendo tratamientos quimioterápicos, entre otros, conociendo a mucha gente que ha ido viviendo o "superviviendo" de muchas maneras diferentes esta situación y que se han estado ayudando mutuamente en los momentos de la infusión de los tratamientos.
Lo que quiero conseguir con este blog, es que en el momento que esteis en casa podais seguir intercambiando consejos, ayudas, dudas... Y que aquellas personas que han vivido esta situación puedan ayudar a las personas que vienen detrás con sus aportaciones.
Espero que la información que os proporciono os ayude y pido vuestra colaboración para ir construyendo este sitio de ayuda.
Encontraremos información sobre el cancer, sus distintos tratamientos, el soporte nutricional, la caída del pelo, los cuidados estéticos, las ostomías, la mastectomía...

Un blog muy completo con una orientación que me encanta, al paciente, a sus pequeñas y grandes preocupaciones durante la lucha contra el cáncer.

domingo, 10 de abril de 2011

Cuidar con caricias



Al hilo de lo que estamos tratando estos días, un estupendo artículo del Dr. Jacinto Batiz, Jefe de la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios, que fué publicado originalmente en el Correo Digital . Merece la pena.

Hace no muy pocos días leí una noticia que motivó que dedique hoy este artículo, en el día Mundial del Alzheimer, a las caricias como instrumento humano para cuidar a los enfermos aquejados de esta enfermedad. La noticia era la siguiente: crean un robot terapéutico contra el Alzheimer y el autismo. Un robot con la apariencia de una foca bebé con el que se pretende ayudar a los enfermos de autismo y de Alzheimer. El prototipo responde a las caricias de los humanos con sonidos, gestos y movimientos gracias a los sensores que lleva en los bigotes. Esta foca bebé responde cuando es acariciada de forma adecuada. Según los inventores de "Paro" que es como se llama el robot tiene sus beneficios al interactuar con los enfermos de Alzheimer. Esto me hizo reflexionar y preguntarme: ¿es que no somos capaces de acariciar a nuestros enfermos y tenemos que inventar un robot para ello?

Las manos son uno de los instrumentos comunicadores por excelencia; esto lo constatan cada día más los especialistas en relaciones humanas, que han comprobado que quienes durante su infancia no recibieron caricias de sus padres son más proclives a mostrar dificultades para dar o recibir afectos, a mantener una postura corporal rígida y a las limitaciones para expresar emotividad, Asimismo, manifiestan una tendencia a evitar el contacto físico con los demás, a verlo como algo inapropiado o "sucio". Son vistas como personas distantes, "frías". Al parecer estas personas evidencian también una dificultad mayor de la habitual para sentirse queridas y aceptadas por los demás. Acariciemos a nuestros hijos para que ellos sepan cuidarnos, cuando lo necesitemos, con sus caricias.

La demencia es un proceso degenerativo progresivo e irreversible que va minando de forma progresiva las capacidades intelectuales del enfermo; es una enfermedad que golpea el cerebro del enfermo y el corazón de la familia. Pero no olvidemos que aún recuerda el amor. Cuidar al enfermo de Alzheimer es cuidar a alguien que recibe sin darse cuenta; él nos recompensa nuestro trabajo con una mirada o una sonrisa; supone hacer que nuestro tiempo se componga de paciencia, amor y buena voluntad. No nos pide más que una mano que estreche la suya, un corazón que le cuide y una mente que piense por él cuando ya no puede hacerlo. El cerebro de este enfermo está estropeado, pero su corazón, al menos, el afectivo no. Su corazón biológico necesita que sus coronarias le aporten sangre suficiente; cuando éstas no cumplen bien su función podremos aportar soluciones con los medicamentos o con la cirugía. Sin embargo su corazón afectivo sólo precisa de afecto y para alimentar de este afecto tan solo necesita que le transmitamos el nuestro a través de nuestra sonrisa, con palabras agradables y con nuestras caricias.

La comunicación es distinta si nos situamos a un metro de la cama o si nos ponemos a su lado tocándole con nuestra mano. Cuando el profesional sanitario coge la mano del enfermo parece que parte de su sufrimiento pasa a quien le toca. Cuando alguien es capaz de acercarse al enfermo y darle mano, o un beso o con una caricia, aparte de ser un acto de amor infinito se consigue que el enfermo se sienta como una persona viva y emotivamente unido a quien le muestra ese afecto. Un apretón de manos, una caricia, un fuerte abrazo, no los lleva el viento, suelen pesar más que las palabras.

Con nuestro contacto físico le trasmitimos el importante mensaje de que no será abandonado y que siempre tendrá a su lado un ser que le aprecia. En ocasiones, el tacto suele ser la única forma de comunicación y de expresión de cuidado que se le puede dar. Si tiene que cuidar a alguien que padece esta terrible enfermedad hágale compañía, siéntese junto a su cama y cójale de las manos. ¡No le ignore!. Aunque parece que no entiende nada, piense que siempre le queda la afectividad. Es muy importante que el enfermo de Alzheimer y su cuidador mantenga alguna forma de comunicación, sobre todo en los estadios avanzados en los que el enfermo ya casi no se comunica verbalmente. Si quien le cuida o acompaña sigue hablándole, sonriéndole o acariciándole, esta comunicación afectiva con el enfermo permanecerá intacta aún cuando la comunicación verbal se pierda.

Es importante recordar que el lenguaje del cariño con nuestras caricias nos mantiene cercanos a quien cuidamos.

miércoles, 30 de marzo de 2011

El compromiso del Doctor Casado


Estos días, pacientes, compañeros y amigos me han preguntado cómo se me ha ocurrido meterme en este berenjenal. Aparte de que yo soy muy de berenjenales, patatales y todo tipo de terrenos pantanosos, esto de los blogs de médicos ya no es ninguna novedad. Los innovadores, los pioneros, fueron otros y nos enseñaron a los demás que la herramienta era posible, era positiva, y además, era divertida y gratificante.

Por aquí cerquita tenemos un fabuloso médico y mejor persona, como se suele decir, al que tengo la suerte de conocer y con el que he tenido la suerte de trabajar en algún proyecto que otro (y no le echo mas flores porque a lo mejor está mirando y luego no me invita a mas vinos), que mantiene un blog dirigido a pacientes que es una auténtica gozada. Lo podeis ver aquí y tiene mucho que explorar, mucho que disfrutar. Cuando sea jóven quiero ser como él. No es el único, pero si de los primeros en la zona.

Y fuera de nuestra comunidad hay vida inteligente, muy inteligente, muy creativa, muy innovadora, y el jueves pasado conocí a uno de ellos. El Doctor Salvador Casado vino a participar en las Jornadas de Uribe y nos habló con un entusiasmo contagioso de maneras posibles de comunicarse. Comunicarse con los pacientes, comunicar a los pacientes entre ellos, comunicarse con otros profesionales, comunicar, comunicar. El Dr. Casado se comunica con sus pacientes en persona, por teléfono, por correo electrónico, por facebook, por twitter... Tiene un blog interesantísimo y tiene ojos de niño: mira todo como si lo viera por primera vez. Y de algún modo eso engancha y crees en el.

Hay una cosa que me enamoró de su blog. Y es el compromiso que establece con los pacientes. Lo he leído mil veces. Y he pensado: esto es lo que yo quería, lo que he querido siempre. Pero no lo he escrito, no lo he pactado. Y con el permiso de Salvador, os lo copio y hago mío. Ha nacido un compromiso.

COMPROMISO ÉTICO

                                                                                       

Cómo médico de familia me comprometo a ejercer bajo los siguientes valores.                                                                             
…haciendo de la atención a su salud el centro de mi interés profesional
…respetando su dignidad, su derecho a decidir, su intimidad y guardando secreto de la información que conozco sobre su persona
…tratándolo con calidez, estimación y cortesía, procurando comprender sus emociones y mantener la serenidad en los momentos difíciles
…dándole información clara y sincera de sus problemas de salud, las opciones, riesgos y beneficios previsibles y mi consejo, atendiendo sus necesidades y creencias
…no actuando sin información adecuada, ni recomendando acciones poco probadas, de utilidad o seguridad dudosas o que aporten más riesgo que beneficio
…tratando a todas las personas con el mismo interés y haciendo buen uso de los recursos de que dispongo para el conjunto de ciudadanos
…manteniendo al día mis conocimientos, consultando a otro profesional de confianza cuando sea necesario, y evitando que otros intereses personales alteren este compromiso

(Tomado del Grupo de bioética de la Sociedad Catalana de Medicina Familiar y Comunitaria).


¿QUÉ MÉDICO QUIERO SER?
                     


1ª Un médico que trate pacientes, no enfermedades. Que adapte los síntomas a la circunstancia individual del paciente y lo haga partícipe en las decisiones relativas al tratamiento de sus enfermedades.

2ª Un médico que adopte una aproximación crítica y sea capaz de ejercer su profesión en circunstancias de ambigüedad e incertidumbre.

3ª Un médico comunicativo y empático, capaz de establecer una excelente relación con su enfermo y ganar su confianza.

4ª Un médico responsable individual y socialmente, consciente de los límites de la medicina y capaz de comunicar a sus pacientes lo inevitable de la enfermedad y de la muerte.

5ª Un médico capaz de tomar buenas decisiones tanto para el enfermo como para el sistema sanitario, es decir, que sepa conciliar los costes y los beneficios.

6ª Un médico capaz de liderar un equipo médico y que evite la fragmentación de la atención sanitaria.

7ª Un médico competente, capaz y seguro.

8ª Un médico honesto y digno de confianza quien mediante la adecuada transparencia resuelva los conflictos de intereses derivados de las influencias externas.

9ª Un médico que sepa reconocer sus errores y trabaje para mejorar su forma de asistencia. 

10ª Un médico que sea ejemplo de profesionalismo. Que sin renunciar a los derechos de disfrutar del merecido descanso y de una vida familiar digna, asuma su profesión con sentido vocacional que impregne todas las facetas de su vida.

Adaptado del libro El médico del futuro

Gracias, Salvador.

...y ahí queda eso. En Bilbao, a 30 de Marzo.....