Sigueme en tu correo electrónico!

domingo, 3 de abril de 2011

¿Quién cuida al cuidador de un enfermo de Alzheimer?



La enfermedad de Alzheimer (EA) es la forma más común de demencia entre las personas mayores. La demencia es un trastorno cerebral que afecta gravemente la capacidad de una persona de llevar a cabo sus actividades cotidianas.

La enfermedad de Alzheimer comienza lentamente, confundiéndose a menudo con otros problemas de salud, como la depresión. Primero afecta las partes del cerebro que controlan el pensamiento, la memoria y el lenguaje. Las personas con Alzheimer pueden tener dificultades para recordar cosas que ocurrieron recientemente o los nombres de personas que conocen; sin embargo suelen conservar recuerdos de hace mucho tiempo, en los que tienden a refugiarse... su primer día de escuela, la ropa que llevaban cuando conocieron al amor de su vida, las canciones que les cantaba su abuela... Pueden desorientarse y perderse en el camino de la panadería a casa. Guardan objetos en sitios extraños (la cartera en la nevera, comida en un altillo de un armario). Pueden cambiar de caracter, haciéndose muy desconfiados, dependientes o agresivos. Con el tiempo, los síntomas empeoran. Las personas pueden no reconocer a sus familiares o tener dificultades para hablar, leer o escribir. Pueden olvidar cómo cepillarse los dientes o peinarse el cabello. Más adelante, pueden volverse ansiosos o agresivos o deambular lejos de su casa. Finalmente, necesitan cuidados totales.

La enfermedad progresa inevitablemente y no tiene cura. Hay tratamientos que podrían retrasar su evolución, y aliviar los síntomas como la agitación, los cambios del ritmo sueño/vigilia... pero se trata de uno de los problemas de salud que mas dependencia produce y que agota mas a los cuidadores del paciente.



El cuidador casi siempre es una hija, de alrededor de cuarenta o cincuenta años, que a su vez tiene hijos y que asume casi toda la carga emocional y física. El deterioro de la persona con Alzheimer se prolonga generalmente durante varios años y el desgaste de la cuidadora puede ser enorme, afectando a su salud, a su calidad de vida, y por tanto a la calidad de su labor como cuidador.


He encontrado un cortometraje dirigido por Ana Lorenz que aborda esta problemática. Se llama Algo queda y podemos verlo online aquí.

¡¡¡HAY QUE CUIDAR AL CUIDADOR!!!!

Vamos a hablar durante esta semana de cuidados al cuidador. De las fases que atraviesa, de los apoyos que le podemos prestar, de los recursos que tiene a su disposición. Aunque hemos hablado de la enfermedad de Alzheimer, se puede hacer extensivo a cualquier enfermedad crónica, invalidante y que sobrecargue a los cuidadores.

Pero de momento, y como todo cuidado debe de empezar por el AUTOCUIDADO, aquí os traigo, desde el blog Mis Cositas (que escribe Gloria, la madre de un chico con una enfermedad poco conocida), los

DERECHOS DEL CUIDADOR

Tengo el derecho a:

  1. cuidarme a mí mismo. Esto no es un acto de egoísmo. Me da la capacidad de cuidar mejor a mi pariente.
  2. pedir ayuda de otras personas, aunque mis parientes se opongan. Que reconozcan los límites de mi aguante y mi fuerza.
  3. mantener intactas las facetas de mi vida que no tienen que ver con la persona que cuido, así como lo haría si ella estuviera en buen estado de salud. Sé que hago todo lo razonablemente posible por esta persona, y tengo derecho de actuar por mi bien.
  4. enojarme, sentirme deprimido y, de vez en cuando, expresar otros sentimientos difíciles.
  5. rechazar cualquier intento de parte de mis familiares (sea de manera consciente o inconsciente) de manipularme con sentimientos de culpa o de depresión.
  6. recibir consideración, cariño, perdón y aprobación por lo que hago por mi ser querido, siempre y cuando ofrezca a cambio esas mismas cualidades.
  7. sentirme orgulloso de lo que estoy logrando y aplaudir el valor que a veces ha sido necesario para satisfacer las necesidades de mi pariente.
  8. proteger mi individualidad y mi derecho de hacer mi propia vida que me ayudará a salir adelante cuando ya mi pariente no me necesite de tiempo completo.
  9. esperar y exigir que, a medida que encuentren recursos para ayudar a las personas física y mentalmente impedidas de nuestro país, se hagan avances similares para ayudar y apoyar a los cuidadores.


4 comentarios:

  1. No veo más forma de cuidar al cuidador del enfermo de Alzheimer y otras demencias –y demás enfermedades invalidantes– que liberarlo de la atención permanente al dependiente.

    Saludos y enhorabuena por el blog.

    ResponderEliminar
  2. A veces no es posible. A veces el propio cuidador se lo prohibe. Iremos viendo al menos cómo aprender a solicitar ayuda.

    Gracias por tus ánimos :)

    ResponderEliminar
  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  4. lo anterior es más que cierto, el cuidador se lo prohíbe! en muchas ocasiones lo hago y sé que no debe ser así pero que se hace cuando el sentimiento hacia el padre es tan fuerte?

    ResponderEliminar