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lunes, 4 de abril de 2011

El síndrome del cuidador quemado



Cuando cuidas a un familiar dependiente, a menudo tu vida gira en torno a la satisfacción de sus necesidades. Por eso es muy frecuente que tus necesidades, tus deseos y tu propia vida queden en un discretísimo segundo plano.

Pero tus necesidades de descanso, de cuidados, de cariño, de apoyo, de risas, no desaparecen. Si las olvidas en un cajón probablemente empezarás a notarte tenso, fatigado, irritable, triste. Y puedes enfermar. Y si enfermas, el equilibrio que habías creado, con (casi siempre) una única persona haciéndose cargo del familiar dependiente y de todas las múltiples responsabilidades que comporta su cuidado, se derrumba.

SI NO TE CUIDAS NO PODRÁS CUIDAR

(de www.imsersomayores.csic.es )

Los cuidadores que afrontan el cuidado con más éxito son aquellos que se paran a reflexionar hasta qué punto puede ser necesario cuidarse más y aceptan el hecho de que el cuidado de sí mismos es una dedicación tan digna y que requiere el mismo esfuerzo que el cuidado diario de su familiar de edad avanzada.

Pero si la única razón para cuidar de uno mismo es mejorar el cuidado que se presta a los familiares entonces el cuidado de uno mismo será esporádico, inestable e ineficaz a la larga.

Los cuidadores necesitan aprender a respetarse a sí mismos de manera que lleguen a ver su propia vida tan digna como la de la persona a la que cuida y merecedora de los mejores cuidados posibles.

Os recomiendo la lectura de una guía para cuidadores que publica la página del IMSERSO, en la que encontramos consejos vitales para el cuidador: desde cómo reconocer las señales de alarma en sí mismo, a como pedir ayuda, como organizar nuestro tiempo, como poner límites, como decir NO.

Además, un portal dedicado a los familiares y cuidadores de enfermos de Alzheimer, con areas informativas, recreativas y de contención: Cuidar a los que cuidan. Una iniciativa estupenda.

Y os adjunto una presentación realizada por un enfermero, Manuel Marin Risco, sobre el Síndrome del Cuidador, sus fases y alteraciones, qué hacer con los sentimientos, y buscar soluciones.

COMO CUIDAR A LOS CUIDADORES DE ENFERMOS

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